lunes, 17 de septiembre de 2018

La construcción del cuento oral. Los 3 principios de la representación.



En muchas culturas hay 3 principios o maneras de interactuar con el saber y la experiencia. A lo largo de mi camino como narrador oral, siento que éstas 3 esferas de sentido se combinan en el aprendizaje, la construcción y la recreación de un cuento mientras lo narramos oralmente.

1. El Cuerpo: Responde al movimiento y a la percepción de todos los sentidos. Cuando algo nos llama la atención (nos impacta) lo sentimos en el cuerpo. Las experiencias ocurren y luego la mente, el pensamiento las desarma y las vuelve a armar con el uso de la memoria y la interpretación de lo ocurrido. Al poner en palabras nuestras historias, adquieren un nuevo sentido, quienes nos escuchan intervienen en la interpretación y así se forma toda una red de significados.
Cuando contamos un cuento estamos poniendo el cuerpo en acción y haciendo oír nuestra voz. Dicho de otra manera, las historias aparecen a medida que ponemos el cuerpo y la voz para contarlas.

2. La Imagen: Responde a los estímulos visuales y está ligada a la mirada. Formas, Color, espacio son los principios que la ordenan. Las historias que contamos las necesitamos mirar primero. Sean nuestras o ajenas, en la medida que mejor mire lo que cuento, mejor lo podré contar.
Una manera de ejercitar esto es a partir de la documentación (pinturas, fotos, películas). Puede ayudarnos hacer un Storyboard, que es como hacer una historieta. No tiene que tener valor artístico en sí, ni tiene que entenderla otra persona, sino funcionar como un boceto, un ayuda-memoria. Una vez hecho el storyboard, empezamos narrar siguiendo, en vez de las palabras escritas, las imágenes.

3. La palabra: Responde a la lógica de causalidad. Necesita de un orden que la articule y una dirección. En el cuento podemos resumir este principio en la fórmula inicio-nudo-desenlace.  En el campo de los sentidos, está ligada al oído (sonido, musicalidad). El orden y la articulación de la palabra, así como de las acciones, es fundamental en una historia. Si bien podemos ver muchas imágenes al mismo tiempo, no podemos escuchar dos cuentos a la vez. Podemos entender mejor una historia a través del estudio de los Núcleos narrativos.
Núcleos narrativos: En toda historia hay acciones que modifican el curso de los acontecimientos. Por ejemplo, en Caperucita roja, la mamá le da la canasta para que le lleve a la abuelita y en el camino se cruza con el lobo. Éstas dos acciones son nucleares porque ellas modifican el curso del relato. Si Caperucita, cuando sale de su casa, mira el sol o se rasca la oreja, eso no modifica el curso de la historia. Como narradores y narradoras, necesitamos saber diferenciar éstas dos cosas ya que nuestra atención no va a ser siempre la misma, generalmente nuestros sentidos se activan cuando va a suceder algo importante y se relajan cuando hay mayor tranquilidad.
Cuando queremos adaptar un cuento escrito al lenguaje oral, encontramos muchas veces en el cuento original descripciones, escenas, juicios del autor y la narración en sí. Para aprehenderlo, vamos a convertir el texto en algo sencillo: una secuencia de acciones que modifican la historia. En algunos casos las descripciones son imprescindibles para que sucedan algunas cosas, en otros casos no. Para guiarme respondo a “¿Y entonces, que pasó?”[1]. Si la acción no modifica el curso de la acción, entonces la pongo en un segundo o tercer lugar de importancia.

Juan Ignacio Jafella


[1] Contar los hechos en otro sentido, de atrás para adelante, empezar por el medio, etc. puede reforzar mi agudeza y creatividad para concatenar los hechos y “apropiarme de la historia”.