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jueves, 29 de noviembre de 2018
jueves, 11 de octubre de 2018
De la esencia a los procedimientos. Adaptación de un texto a la oralidad.
1.
Del
relato oral a la literatura.
En un
principio los cuentos eran orales y por lo tanto, había tantas versiones
como personas los contaran. La primera fase escrita probablemente se inició
cuando los egipcios elaboraron el llamado “Libro de lo mágico” (cerca del 3050
a. C.). De allí pasamos a la Biblia —donde por ejemplo se recoge la historia de
Caín y Abel (aproximadamente en el 2000 a. C.)— la que tiene una clásica
estructura de cuento. En el siglo VI a. C. surgieron las obras Ilíada y Odisea,
de Homero, así como la literatura hindú con Panchatantra (siglo II a. C.). Con
posterioridad y en Persia, surgió y se difundió la recopilación de cuentos “Las
mil y una noches” (siglo X).
La segunda fase escrita comenzó alrededor del
siglo XIV, con el renacimiento (o humanismo) que fue cuando surgieron las
primeras preocupaciones estéticas. Así, Giovanni Boccaccio (1313-1375),
inspirándose en el género del novellino,
compuso en esos años su “Decamerón”. Boccaccio dio una estructura exterior a
los relatos, la llamada cornice: una
serie de narradores que se reúnen en un lugar para contarse mutuamente cuentos
para distraerse, forzados por alguna desgracia exterior que pretenden evitar. A
ésta cornice nosotros hoy la llamamos “el marco del cuento”.
2.
La
esencia del cuento
A medida que las sociedades se fueron
modernizando, las religiones se instituyeron y fue teniendo mayor importancia
la cultura letrada. Los cuentos orales que no entraban en la cosmovisión
dominante fueron quedando relegados a la infancia, la superstición, lo mágico,
lo popular y lo profano. La literatura moderna los recopila, escribiendo y cristalizando
una versión de la historia (un ejemplo es el “Pulgarcito” de Perrault y el de los
hermanos Grimm). Al ser escritos, los cuentos pasan a tener un autor y una
existencia en el mundo de la cultura letrada. Su materialidad a través de los
libros les otorga un reconocimiento que antes no habían tenido. Por un lado,
esta cultura revaloriza el folklore de los cuentos y por otro les confiere un sentido: que eduquen moralmente a las
niñas y a los niños. De allí viene la idea de que lo principal de una historia es
su mensaje. Éste suele confundirse con la esencia del
cuento. Así se desprenden las moralejas, interpretaciones
unidireccionales que no respetan la facultad de pensar y de interpretar en los
lectores (u oidores). Ésta subestimación la ridiculiza Saki en “El cuentista”
(1914).
3.
El siglo XX
En el siglo XX se generó un gigantesco
avance en la técnica y la ciencia. Por un lado surgió el psicoanálisis, que
comenzó a interpretar el inconciente (lo que estaba debajo del iceberg) de las
conductas humanas. Por primera vez una ciencia evidenciaba el significado no
conciente de las palabras, actos, producciones imaginarias (sueños, fantasías,
delirios) de una persona. Por otro lado, aparecía el materialismo histórico
que investigaba la sociedad humana, tratando de hacerlo sin presupuestos ideológicos,
partiendo de los individuos empíricos y las relaciones que establecían entre
ellos.
En las artes escénicas aparecen dos géneros
devenidos de éstas corrientes: el naturalismo y más tarde el constructivismo. El
primero, en reacción al romanticismo (el movimiento predecesor) está basado en
reproducir la realidad con una objetividad documental en todos sus aspectos,
tanto en los más sublimes como los más vulgares. El segundo constituyó una
manera de desglosar la obra de arte en un espacio y un tiempo. A partir de éstas dos corrientes (en especial
la segunda) considero que surgen las adaptaciones.
4.
Los
métodos derivados del siglo XX
La adaptación está ligada con el análisis y la
interpretación de un texto u obra de arte.
Estudiar la biografía del autor para interpretar
su obra se corresponde en parte con el naturalismo (y es todavía heredero del
romanticismo). La búsqueda de un narractor o narractriz que cuente algo creíble
(y que sea también creíble su expresión) sigue también de ésta lógica.
El
constructivismo hizo entrar en juego la capacidad de desarmar un
texto o una obra de arte. Podemos decir que al hacer esto de alguna manera los
desacralizó (como un niño que juega desarmando un jueguete para ver cómo
funciona). En ese desacralizar la obra de arte, se descubrió que toda obra es
resultado de un momento particular (social, cultural e histórico) y así el
análisis y la interpretación de una obra comenzó a ligarse al estudio del contexto
social e histórico de su producción.
5.
Los
procedimientos
Uno puede inferir lo que pudo haber querido hacer
el autor o lo que produjo el texto en un determinado momento histórico. Sin
embargo, hay algo más que necesitamos saber para hacer una adaptación. Son los
procedimientos mismos (o signos) que componen el texto.
La semiología, o semiótica es una ciencia que
trata sobre los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas. Estudia
las propiedades generales de los sistemas de signos.
El estudio de los signos nos permite observar y analizar
los procedimientos y las marcas que deja un autor en su texto u obra. Por
ejemplo, podemos ver si en el cuento aparece un elemento sorpresivo que estaba
omitido para provocar un efecto. Otros procedimientos que podemos encontrar son
ritmos, estructuras sintácticas o morfológicas, recursos poéticos y narrativos que
se presentan en la historia. A medida que leemos e interpretamos esos signos, los
podemos homologar en el campo de la escena.
6.
La
libertad de crear
Mientras contamos nuestra
versión oral del cuento, vamos recreando esos signos que antes estaban en el
papel y ahora aparecen en escena. Entonces, no podemos decir que reproducimos la
esencia del cuento, en todo caso, cada persona descubre (o construye) la
esencia que ella misma le quiera dar a su historia. Y la materialidad de un
cuento se encuentra en todos los procedimientos que podamos
visualizar, leer e interpretar empíricamente. Éste trabajo puede ser tanto
racional como intuitivo, si bien en el arte no hay una diferencia tajante entre
éstas dos cosas.
Si el mensaje no es la esencia del
cuento, hoy podemos contar como por primera vez, haciendo interpretaciones
nuevas, con total libertad. Y hasta dándonos el permiso de cambiar la historia
si la contamos, ya que la predictibilidad mata el suspenso, elemento primordial
para mantener la atención. Quizás, el acto de imaginar requiere la capacidad de
producir nuevos significados (tanto para quien cuenta como para quien escucha).
7.
Conclusiones
Creo que una
narractriz puede darle a cualquier texto la intensión que desee darle (por
ejemplo, parodiar, cambiar el estilo o fragmentar el discurso). Desde un punto
de vista contemporáneo creo que la adaptación de un cuento literario siempre va
a estar supeditada a la intención que tengan los narractores, y a cómo lo
reciba su interlocutor o público. Por esto digo que, en el fondo, todas las
adaptaciones son versiones libres orales.
Por otro lado aparecen dificultades nuevas, como la disminución de la atención del público, derivada de ésta época saturada de información y del uso indiscriminado de la tecnología. Es importante que investiguemos en nosotrxs mismxs y en el material que deseamos narrar, para adueñarnos de la expresión y del relato, cómo lo queramos contar movilizando nuestros propios gestos y nuestra voz. Finalmente, en la narración frente a otrxs se terminará de definir el sentido, un sentido que no podemos atrapar porque siempre se nos escapa.
Por otro lado aparecen dificultades nuevas, como la disminución de la atención del público, derivada de ésta época saturada de información y del uso indiscriminado de la tecnología. Es importante que investiguemos en nosotrxs mismxs y en el material que deseamos narrar, para adueñarnos de la expresión y del relato, cómo lo queramos contar movilizando nuestros propios gestos y nuestra voz. Finalmente, en la narración frente a otrxs se terminará de definir el sentido, un sentido que no podemos atrapar porque siempre se nos escapa.
Lic. Juan Ignacio Jafella
www.cuentacuenteando.blogspot.com.ar
lunes, 6 de agosto de 2018
De la narración oral al juglar contemporáneo.
Génesis del término “Narración Oral
Escénica”
Nace en Cuba en los años setenta con Francisco Garzón Céspedes,
narrador y pedagogo, que genera una nueva modalidad de contar cuentos a partir
dela literatura, hoy conocida como narración oral escénica. En ésta forma, los
narradores y narradoras se tenían que vestir de negro, en muchos casos no se
podían parar, y tampoco emocionar, ya que buscaban diferenciar su arte de la
actuación[1].
Cabe destacar que antes que Garzón Céspedes inventara el
término, en la tradición teatral europea existió el espectáculo “Misterio
Buffo” de Darío Fo, estrenado en 1969. El teatro colectivo había sido en Europa
y América el ícono de los años 60 [2] y
pisando la década del 70 un actor/autor/director reconocido rescataba la figura
unipersonal del juglar. Sobre la base de los llamados misterios bufos,
que en la Edad Media representaban los juglares para
hacer mofa de los Misterios evangélicos, Fo presentaba una
crítica de las injusticias sociales y el poder de la jerarquía eclesiástica. Él
mismo representaba estos textos, haciendo uso de su conocimiento histórico. Se
vestía de negro, sin dejar de lado la importancia del cuerpo y del espacio en
su espectáculo. El espectáculo era un acontecimiento tanto escénico como
pedagógico y social.
Lo que el término (nacido en los 70) “narración oral
escénica” nos dice entre líneas es, primero, que nace de la literatura. En
segundo lugar, que además de oral es “escénica”. Quiere decir que a lo auditivo
se añadiría lo visual y espacial de la escena. ¿Y qué es lo escénico? Para mí,
lo propiamente escénico es el encuentro no-cotidiano entre personas de una
comunidad.
Sin embargo, reunirse a contar historias (invocando o no
alguna divinidad) es primigenio en todas las culturas. También los que cuentan
historias de humor (chistes). Esto creo porque los humanos conocemos (al mundo
y a nosotros mismos), nos orientamos, nos divertimos, nos cuestionamos a partir
de historias.
Retomando la figura del juglar, que criticaba el poder
establecido (representado en ese momento por la Iglesia) ¿no somos los
narradores y las narradoras seres buscadores de sentido, y al mismo tiempo,
provocadores de una resistencia social y cultural?
Juan Ignacio Jafella
www.cuentacuenteando.blogspot.com.ar
[1] Ésta diferencia entre
actuar y narrar ya está descripta por Aristóteles. En su “Poética” afirma que el
arte de narrar no incluye la representación, en cambio el actor “muestra” lo
que la historia cuenta. Ésta diferenciación es más bien clásica y la tendremos
en cuenta sólo en términos teóricos.
lunes, 28 de mayo de 2018
Función y taller en La Plata
El segundo fin de semana de JUNIO estaré haciendo una FUNCIÓN y un TALLER en la ciudad de LA PLATA. (¡Se agradece difusión!)
Sábado 9 de junio a las 21:30 hs
VORAZ (MENÚ DE CUENTOS PARA ADULTOS)
Más de 40 historias adaptadas al lenguaje oral
Se ofrecen a la carta
para que elijas temática, autor o historia
a devorar.
Éste espectáculo es una antología de los cuentos que aprendí en 10 años de ser narrador oral.
Una propuesta interactiva a partir de mi experiencia personal con la literatura.
Bono Contribución: $ 150 (Con Reserva) $200 (En Puerta)
Buffet.
EL FONDO ESPACIO TEATRAL 10 Nº 1523e/ 63 y 64
RESERVAS al Whatsapp2214886808 ó por MAIL:elfondoteatral@gmail.com
Domingo 10 de junio de 16 a 18:30 hs
TALLER: LA NARRACIÓN POLIFÓNICA Éste taller intenta desestructurar el modelo culturalmente establecido que separa al narrador o narradora del actor o actriz.
Contenidos:
- Narrar y actuar. El distanciamiento y la representación de personajes en los cuentos.
- Narrar desde el cuerpo. El encuentro con unx mismx y el desarrollo del estilo propio.
Traer:
-Ropa cómoda y algo para anotar.
-Una foto de cuando éramos niñ@s.
Lugar: Lo de María
7 nro 1286 e/ 58 y 59.
Horario: 16 a 18:30 hs.
Intercambio: $350
CONSULTAS E INSCRIPCIÓN:
Tel: (011) 15 36 456723
Mail: juanjafella@gmail.com
www.facebook.com/juanjafella
Instagram: @juanjafella
Juan Ignacio Jafella
Licenciado en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes. Se dedica desde hace 10 años a la narración oral, actividad con la que se presenta en bibliotecas, ferias del libro, escuelas, centros culturales y teatros en todo el país. Obtuvo beca del Fondo Nacional de las Artes en el año 2011. Su proyecto "Cuentacuenteando” fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA. Coordinó el Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” (Buenos Aires) y dirigió 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de Mendoza. Invitado como narrador desde la 34° edición de la Feria Internacional del Libro y desde la 18° Feria del Libro Infantil por la Fundación El Libro hasta la actualidad. Dicta talleres de actuación, narración y lenguaje corporal desde el año 2009 en forma particular y en instituciones como la Universidad Nacional de las Artes y el Ministerio de Educación de la Nación. Participó en el 2016 como actor en la Academia Central de Drama de Beijing (China). Trabajó en obras de teatro, cine, publicidad y televisión. Actualmente estudia Terapia Corporal Bioenergética.
lunes, 23 de abril de 2018
Taller en San Rafael (Mza)
Taller de narración oral escénica
CUERPO Y VOZ
Todxs tenemos 3 maneras de conocer y relacionarnos con el mundo: Visual, Auditiva y Kinestésica. Si bien la kinestésica (la información que nos llega de nuestras sensaciones físicas) es la primera que recibimos al nacer, a menudo el trajín cotidiano de nuestras actividades nos lleva a dejarla en el último lugar. En este taller partiremos del movimiento corporal y sensorial, pasando por la emoción, para liberar la voz y llegar a narrar un historia con soltura y vitalidad. En el proceso, aflojar el cuerpo, liberar estrés y encontrarnos con nuestra propia expresión escénica; para contactar, después, con otros mundos y poéticas.
Destinado a:
Todo aquel interesado.
No hay límite de edad.
miércoles, 28 de marzo de 2018
El héroe de tu infancia
Los cuentos despertaron en nuestra niñez la imaginación, la creatividad y la fantasía. ¿Por qué no volver a ellos para adentrarnos en nuevos desafíos?
Por Gabriel García de Oro
ARTÍCULO TOMADO DEL DIARIO "EL PAIS" 7 NOV 2015
Érase una vez… Cuando oímos estas palabras, algo se despierta en nuestro interior. Una conexión con aquellas ganas de saber qué pasará, a qué desafíos tendrán que enfrentarse los protagonistas. Pero hay más. También conectamos con la infancia, cuando conseguimos crecer más que en cualquier otra etapa de nuestra vida. Era un tiempo en el que teníamos expectativas, todo estaba por hacer y nada de lo que queríamos parecía imposible. Poco a poco, sin grandes lecciones, sino a través de la emoción de las aventuras, fuimos capaces por primera vez de experimentar los grandes sentimientos que nos definen como personas: justicia, valentía, lealtad, heroísmo, amor… Con estos compañeros fuimos capaces de interiorizar valores positivos. A fuerza de querer actuar como ellos, algo de su esencia nos ayudó a formarnos. Porque, tal y como asegura Bruno Bettelheim, autor de Psicoanálisis de los cuentos de hadas, el relato infantil “al mismo tiempo que divierte al niño, le ayuda a comprenderse y alienta el desarrollo de su personalidad. Le brinda significados a diferentes niveles y enriquece su existencia de muy distintas maneras”. El famoso psiquiatra infantil nos advierte de la importancia de los cuentos de hadas en la educación, ya que ejercen una función liberadora a la vez que forman nuestra mentalidad, proporcionándonos herramientas morales, emocionales y relacionales. Es decir, ese equipo de supervivencia que necesitábamos para enfrentarnos al mundo y sus desafíos. Si es así, ¿por qué no recuperarlos? ¿Por qué no regresar a ellos para seguir creciendo? Si lo hacemos, seguro que nos sorprenderemos y descubriremos que, como afirma G. K. Chesterton, “los cuentos de hadas son más que reales; no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos enseñan que se puede vencer a los dragones”.
¿Y quién no tiene dragones en su vida para vencer? Joseph Campbell, en su libro El héroe de las mil caras, describió la estructura narrativa de los cuentos populares y de toda narración épica. Según el mitógrafo norteamericano, puede variar la historia, los personajes y las circunstancias, pero el esqueleto sigue siendo el mismo. Da igual que se trate de las aventuras de Simbad el Marino, o de Pinocho, o de Blancanieves; todos tienen los elementos e ingredientes del esquema de Campbell, conocido como el viaje del héroe. Y no solo ellos. Incluso La guerra de las galaxias los tiene. Y es que George Lucas fue el primer autor en reconocer que se había basado en el viaje del héroe para crear, en 1974, la más famosa saga de la historia del cine. Y en parte fue gracias a este esquema que Lucas consiguió realizar lo que muchos analistas reconocen como el cuento de hadas de nuestros días. Una narración que ha cautivado a niños de cualquier edad y que, como las grandes historias, tiene una frase mágica de entrada, que en este caso no es “Érase una vez…”, sino “Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…”. Así, teniendo presente la estructura del héroe, podemos usarla a nuestro favor. Podemos ver por las fases por las que debe pasar todo protagonista de un cuento que merezca la pena ser contado. Tal vez no habrá emperadores galácticos ni brujas que se miran al espejo preguntándose quién es la más bonita del reino, pero habrá un desafío que nos preocupa, que nos paraliza, que nos impide avanzar. Un villano, pero en forma de jefe, de falso amigo, de relación tóxica, de nuevo negocio… Y sea como sea, deberemos emprender este viaje, no renunciar a la aventura que nos propone la vida y convertirnos en el héroe de nuestra propia existencia. Es decir, estar más cerca de la persona que queríamos ser cuando escuchábamos esas historias antes de ir a dormir.
• El mundo ordinario. Así empieza el esquema del viaje del héroe de Campbell; es decir, con nuestra vida tal y como es antes de emprender nuestra búsqueda. La realidad en la que estamos y de la que nos va a costar salir. Nos sentimos, a pesar de todo, cómodos y seguros. Es lo conocido y rutinario.
• La llamada de la aventura. Es cuando nos damos cuenta de que en nuestro tranquilo mundo hay algo que ya no funciona. Algo se ha colado en la tranquilidad del día a día. Se empieza a plantear un desafío, un reto, una aventura. Puede ser, por ejemplo, que, sin saber muy bien por qué, empecemos a no sentirnos realizados en nuestro trabajo o consideremos la necesidad de más responsabilidades y nuevos horizontes profesionales. O que aparezca una nueva vocación en nuestro interior, o las ganas de cambiar de sector. Cualquier cosa que avecine nubes en el despejado cielo de nuestro día a día. Cada uno tendrá su llamada y cada uno sabrá que no es algo pasajero, una incomodidad que se despejará sola. Es algo que reconocemos como que necesitamos probar.
• El rechazo. Intentamos convencernos de que se trata de nubes de paso. En esta etapa aparecen pensamientos del tipo “Estoy bien en mi trabajo, cobro un buen sueldo y tengo un horario cómodo”, “Esto no va conmigo, yo ya no tengo edad”, “A mí no me pasan estas cosas”. Seguro que todos hemos tenido esos pensamientos que pretenden salvar nuestro mundo ordinario. Nos resistimos a abandonar nuestra zona de comodidad porque tenemos miedo a lo desconocido.
• Maestro, mentor o ayuda sobrenatural. Aquí, en este punto de la historia, aparece el maestro. Puede tener muchas formas. A veces es simplemente una influencia positiva que da alas a nuestros sueños. Puede tratarse de un business angel, en el caso de un emprendedor, o de un head hunter, si estamos buscando trabajo. O de un amigo que nos brinda un buen consejo. Puede tener forma, incluso, de “ayuda sobrenatural”, que llevado fuera del cine debemos entenderlo como aquel cúmulo de casualidades inexplicables que ocurren cuando estamos en la fase de búsqueda.
• Cruzar el umbral. En las cinco anteriores etapas aún nos encontramos, según el esquema de Campbell, en nuestro mundo ordinario. Ahora sí. Decidimos cruzar. Salir de nuestra zona de comodidad. Hemos aceptado esa llamada que ha crecido en nuestro interior, ya sea perseguir esa vocación, o presentarnos a esa oposición, o aspirar a ese ascenso, o lanzarnos a esa relación amorosa que nos atemorizaba. Da igual. Lo cierto es que hemos decidido cruzar el umbral y adentrarnos en un nuevo mundo.
• Pruebas, aliados y enemigos. Imaginemos que hemos decidido convertirnos en emprendedores. Aquí, en este punto, aparecen las primeras pruebas, conocemos a gente que se convierte en nuevos amigos, en inesperados compañeros del viaje. Pero todo tiene su reverso, así que también conoceremos enemigos y adversarios. Aparecerán nuevos problemas que requerirán de nuevas soluciones.
• Acercamiento. Las nuevas circunstancias y las cosas que ya hemos vivido consiguen que estrechemos lazos con nuestros nuevos aliados. Crecemos con ellos, compartimos momentos de aprendizaje y vulnerabilidad. Poco a poco nos vamos sintiendo preparados para afrontar los desafíos que se presentan en el horizonte. Y, sobre todo, para la primera gran prueba del viaje. Todo ha sido una preparación que nos lleva hasta el próximo punto de nuestra propia historia.
• La gran prueba. Es ese momento para el que nos hemos estado preparando. Es esa presentación a unos inversores, es ese leer el primer capítulo de la novela delante de nuestros compañeros de taller literario, es lo que sea, pero es una prueba que nos enfrentará a nuestros propios miedos y a nosotros mismos.
• Tesoro. Nos hemos enfrentado a la gran prueba y a nosotros mismos, y salimos reforzados y recompensados. Conseguimos algo importante, un tesoro personal que nos indica que estamos avanzando. Ya no somos los mismos que decidieron abandonar la zona de confort. Podría parecer que aquí acaba la aventura. Pero no es así. Aún faltan tres pasos para completar nuestro viaje.
• Regreso. Hay un momento en el que deberemos regresar a nuestro mundo ordinario e incorporar nuestras nuevas vivencias en él. En el camino de vuelta nos encontraremos con nuevos desafíos y una prueba final que nos hará dudar. Es el primer fracaso. Una derrota que hará que nos tambaleemos.
• Resurrección del héroe. El héroe que hemos despertado en nosotros saldrá victorioso de la última gran prueba. Es la victoria final. Esto no significa que no habrá más derrotas, más piedras en el camino o más dificultades. Significa que ya tenemos las herramientas necesarias para seguir avanzando, que ya hemos incorporado todo lo necesario para que miremos los desafíos con confianza. Hemos ampliado nuestra área de comodidad.
• Regreso con el elixir. Volvemos a nuestro mundo ordinario. Ya no somos los mismos. Ahora debemos compartir con los demás todo lo que hemos aprendido. Porque no hay mejor manera de seguir aprendiendo que enseñar a los demás lo que ya sabemos.
Fuente:
https://elpais.com/elpais/2015/11/04/eps/1446649030_381033.html
Bibliografía citada:
El héroe de las mil caras Joseph Campbell (Fondo de Cultura Económica)
En él descubriremos el viaje del héroe y cómo este esquema subyace en los relatos épicos de las más diversas culturas.
Psicoanálisis de los cuentos de hadas Bruno Bettelheim (Planeta)
Es una obra que nos revelará la importancia que tienen los cuentos populares en el desarrollo del niño y, por extensión, de nosotros mismos.
Fábulas de Esopo (Anaya)
Tenemos una buena manera de reconectar con aquello que escuchábamos en nuestra infancia y sacar nuevas lecciones para nuestro día a día.
domingo, 18 de marzo de 2018
Sobre la adaptación a la oralidad (revisado)
Por Juan Ignacio Jafella
No es lo mismo decir algo por escrito que decirlo oralmente. La
adaptación parte de un texto para llegar a un discurso oral, lo cual produce
una confluencia de lenguajes. El mismo tiene la capacidad de ser analizado,
como el texto, pero es más complejo porque las palabras son enunciadas en el tiempo
y se ponen en juego competencias auditivas, visuales y cinestésicas. La
presencia física de un orador también implica su carisma ("ángel"
o “don de gente”) y de parte del receptor una mayor o menor empatía con el
mismo. En el discurso oral los lenguajes se multiplican y lo escénico adquiere una
primacía.
Se cambia lo que se dice en primer lugar porque cambia el soporte. Lo que se genera a partir de un texto escrito siempre va a ser, aunque se repita, un nuevo material. Y van a haber muchas versiones orales ya que la adaptación es realizada desde un presente de la enunciación (aquí y ahora) que hace que el hablante y el receptor siempre estén en un nuevo tiempo y lugar.
Se cambia lo que se dice en primer lugar porque cambia el soporte. Lo que se genera a partir de un texto escrito siempre va a ser, aunque se repita, un nuevo material. Y van a haber muchas versiones orales ya que la adaptación es realizada desde un presente de la enunciación (aquí y ahora) que hace que el hablante y el receptor siempre estén en un nuevo tiempo y lugar.
La modificación del material se hace absolutamente necesaria. El papel
admite un tiempo y una comunicación individual que la oralidad -por su aspecto
social - no lo permite. Oradorxs, docentes y artistas escénicxs saben qué importante
es conseguir la atención de la mayoría de sus receptores y de la lucha contra la
distracción (cada vez mayor) de cada uno de ellxs.
Me remito a una breve genealogía.
En un período pre-moderno[1],
las historias venían de un lenguaje oral y por lo tanto, había tantas
variaciones como gente las contara. Lo que hizo la literatura romántica fue
recopilarlas, cristalizando una versión de la historia (por ejemplo, el
“Pulgarcito” de Perrault y el de los hermanos Grimm). Los cuentos estaban
supeditados a la educación moral de los niños, lo principal del cuento era
su mensaje. Éste solía confundirse con la esencia del
relato. De allí vienen las moralejas que subrayan una
interpretación unidireccional de la historia.
En la modernidad se generó un avance técnico y científico, pero a la vez podemos decir que la humanidad se volvió loca. El marxismo (representado en las artes escénicas por Bertolt Brecht) inauguró el constructivismo: una manera de desglosar la obra de arte en un espacio y un tiempo. Así surgen las adaptaciones. Tras el período romántico (en el que se estudiaba la biografía del autor para interpretar sus relatos) la modernidad hizo entrar en juego la habilidad de un creador escénico por despedazar un texto y luego analogar sus procedimientos en otro formato. En ese despedazamiento de la obra de arte, se piensa que toda obra es resultado de un momento particular (social, cultural y regional) así el adaptador optó por estudiar el contexto social e histórico de la producción literaria antes de hacer una versión escénica u oral.
Entre los procedimientos que se pueden homologar del campo literario al escénico, encontramos estructuras sintácticas, estilos, recursos poéticos y narrativos. Y a partir del estudio social se infiere lo que pudo haber querido hacer el texto en un determinado momento para un determinado público.[2] Pero la esencia de la obra ya no está claramente definida. En todo caso, sólo para seguir reflexionando, podemos decir que la misma permanece en todos los procedimientos que ese artista escénico interpreta del texto literario e intenta homologar. Éste trabajo puede ser tanto racional como intuituvo, si bien podemos conjeturar que en el arte no hay una diferencia clara entre éstos dos términos.
Si el mensaje no es la esencia del cuento, hoy podemos
volver a escuchar los relatos tradicionales como por primera vez, haciendo
interpretaciones nuevas, dándonos la libertad de cambiar la historia, ya que su
riqueza está en la capacidad de producir nuevos significados (tanto para el que
los cuenta como para el que escucha).[3]
Pensemos que un actor o actriz pueden darle a cualquier texto la
intensión que él o ella desea darle (Por ejemplo, Vittorio Gassman recitaba el
menú de un restaurant de manera lírica, o un humorista puede parodiar a través de
sus gestos y tonos un recitado serio). Desde un punto de vista actual podemos
decir que la adaptación de un texto siempre va a estar supeditada a la
intención que oradorxs, educadorxs o artistas escénicos pretenda generar con su
discurso. Acción que él/la hablante intentará ejercer en sus interlocutores.
Por esto creo que lo que nos caracteriza en ésta época son las versiones
libres, que incluyen intertextualidades y personajes o mitos ancestrales. Hoy
el arte cuenta con un bagaje histórico de experiencias (al menos documentadas)
que le permiten generar su propio discurso.
Pero por otro lado aparecen dificultades nuevas a las que nos tenemos que enfrentar como el manejo de los tiempos (ya que la fragmentación de la atención de parte del público receptor suele ser cada vez mayor) y la ausencia de sentido que se da por la falta de referentes directos. (Por ejemplo, son cada vez menos las experiencias vitales que tenemos, cada vez más mediadas por internet y las TICs; la palabra “bosque” en la mayoría remite más a uno visto en pantalla que a uno vivenciado.)
Pero por otro lado aparecen dificultades nuevas a las que nos tenemos que enfrentar como el manejo de los tiempos (ya que la fragmentación de la atención de parte del público receptor suele ser cada vez mayor) y la ausencia de sentido que se da por la falta de referentes directos. (Por ejemplo, son cada vez menos las experiencias vitales que tenemos, cada vez más mediadas por internet y las TICs; la palabra “bosque” en la mayoría remite más a uno visto en pantalla que a uno vivenciado.)
Hoy día el sentido del discurso oral se construye en todos los lenguajes
que intervienen en él (los cuales llegan al espectador a partir de los 5
sentidos) y las oradoras/narradoras/actrices/docentes tienen que tener en
cuenta la emocionalidad del interlocutor tanto o mucho más que su racionalidad.
Para esto, es importante que investiguemos en nosotrxs mismxs, para que sepamos
qué es lo que queremos comunicar y nos apropiemos de todos los recursos que
disponemos (internos y externos) para enseñar, decir o expresar mediante
nuestra propia voz, gestos e intención.
Revisado el 18-03-17
Juan Ignacio Jafella
juanjafella@gmail.com
[1] Consideraré
modernidad en literatura el siglo XX, en especial a partir de la novela “Ulises”
de James Joyce
[2] Me refiero al
concepto de performatividad del lenguaje como lo
describe Austin en “Cómo hacer cosas con palabras” (1962)
viernes, 9 de marzo de 2018
PRÓXIMOS TALLERES:
domingo, 10 de diciembre de 2017
TALLERES DE VERANO
SE ABRE LA INSCRIPCIÓN PARA LOS TALLERES DE VERANO EN PARANÁ 446 (CABA)
- Taller intensivo de actuación unipersonal a partir de la narración oral escénica:
En éste taller desarrollaremos la interpretación y la narración, la voz y el cuerpo de manera integral. El aprendizaje va a estar basado principalmente en el placer, la improvisación y el juego como herramientas que nos conectan con nuestras principales fuentes de creatividad. A partir de la expresión singular del alumno, a veces destrabando bloqueos que la impidan, desarrollaremos una disciplina en la que tanto el actor como el narrador puedan alcanzar sus máximas posibilidades de expresión y comunicación.
Para adultos (a partir de 16 años pueden asistir con autorización). Sin límite de edad. No es necesario experiencia previa.
Días y horarios:
Grupo 1: Lunes 8 al jueves 11 de enero. 17 a 19 hs
Grupo 2: Lunes 22 al jueves 25 de enero. 17 a 19 hs
Grupo 3: Lunes 5 al jueves 8 de febrero. 17 a 19 hs
Grupo 1: Lunes 8 al jueves 11 de enero. 17 a 19 hs
Grupo 2: Lunes 22 al jueves 25 de enero. 17 a 19 hs
Grupo 3: Lunes 5 al jueves 8 de febrero. 17 a 19 hs
- Taller de mimo y lenguaje corporal
“La poesía de los gestos”
Este taller se enfoca en lo que se cuenta sólo con el cuerpo y los gestos. La primera parte estará enfocada en descubrir la propia corporalidad: nuestra sola presencia en el espacio ya está contando algo. La segunda consiste en adquirir herramientas para expresar y comunicar sin hacer uso de la palabra. Nos vamos a servir de experiencias brindadas por maestros escénicos de todas las épocas. También vamos a relajar el cuerpo y predisponerlo para la escena (y la vida).
En el taller se desarrollarán los puntos básicos del entrenamiento del mimo: la corporalidad (eje, posturas, equilibrio), la gestualidad (estados anímicos y signos, gestos culturales y filogenéticos), el uso del espacio (desplazamientos, proxémica) y la evocación de objetos (paredes, vasos, sogas, puertas, caminata de mimo, etc).
En el taller se desarrollarán los puntos básicos del entrenamiento del mimo: la corporalidad (eje, posturas, equilibrio), la gestualidad (estados anímicos y signos, gestos culturales y filogenéticos), el uso del espacio (desplazamientos, proxémica) y la evocación de objetos (paredes, vasos, sogas, puertas, caminata de mimo, etc).
Se enviará material audiovisual para ver en la semana.
Grupo 1: Lunes 15, martes 16, jueves 18 y viernes 19 de enero. De 11 a 13 hs.
Grupo 2: Lunes 29, martes 30 de enero, jueves 1 viernes 2 de febrero. De 11 a 13 hs.
Grupo 2: Lunes 29, martes 30 de enero, jueves 1 viernes 2 de febrero. De 11 a 13 hs.
LUGAR: PARANÁ 446 (ZONA DEL TEATRO SAN MARTÍN)
AMBIENTE REFRIGERADO
CUPOS LIMITADOS
AMBIENTE REFRIGERADO
CUPOS LIMITADOS
Intercambio: $1400 un taller. $2400 dos talleres.
Si vienen con amigxs o participaron de otro taller en el 2017 tienen un descuento.
Si vienen con amigxs o participaron de otro taller en el 2017 tienen un descuento.
CONSULTAS E INSCRIPCIONES: juanjafella@gmail.com o por inbox.
Observaciones: Planteamos el concepto de narración oral como término a deconstruír. La presencia física de un narrador también implica un actor en cada estilo directo del habla, un poeta en el recurso de la metáfora, un mimo en el manejo del gesto y un performer en su accionar en general.
Docente: Juan Ignacio Jafella
Licenciado en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes. Se entrenó como actor con Norman Briski, Susana Pampín, Luciano Suardi y Analia Couceyro, entre otros. Trabajó en “Mujer glaciar” (2010, dir: Pablo D’Elía) “Trópico de cuentos” (2011, dir: Leonardo Gavriloff) “Venus Roja” (2016, dir: Ramiro Lehkuniec) y “Fortín tomado. Un pasado distópico” (2017, dir: Andrés Binetti). Participó en el 2016 de “The 6th International Theatre Academy Award (Acting Award)” en la Academia Central de Drama de Beijing (China). Se especializa en narración oral escénica, actividad con la que se presenta en bibliotecas, ferias del libro, escuelas, comedores y otros espacios en ciudades y pueblos de todo el país. Obtuvo beca del Fondo Nacional de las Artes en el año 2011 (en el área de letras) y su “Proyecto Cuentacuenteando” fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA en el 2013. Fue coordinador del Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” (CABA) y director del 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de Mendoza. Invitado de la 34° a la 43° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (La Rural) y de la 18° a la 27° Feria del Libro Infantil por la Fundación El Libro. Se desempeña al mismo tiempo como docente de teatro, narración oral y oratoria en el ámbito público y privado. En televisión participó en programas como “Signos”, “Señores papis” y “Contra las cuerdas”. También forma parte desde el 2009 del staff de comediantes del teatro “El Bululú”. Estudia Terapia Corporal Bioenergética en la Bioescuela (Bs. As).
Licenciado en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes. Se entrenó como actor con Norman Briski, Susana Pampín, Luciano Suardi y Analia Couceyro, entre otros. Trabajó en “Mujer glaciar” (2010, dir: Pablo D’Elía) “Trópico de cuentos” (2011, dir: Leonardo Gavriloff) “Venus Roja” (2016, dir: Ramiro Lehkuniec) y “Fortín tomado. Un pasado distópico” (2017, dir: Andrés Binetti). Participó en el 2016 de “The 6th International Theatre Academy Award (Acting Award)” en la Academia Central de Drama de Beijing (China). Se especializa en narración oral escénica, actividad con la que se presenta en bibliotecas, ferias del libro, escuelas, comedores y otros espacios en ciudades y pueblos de todo el país. Obtuvo beca del Fondo Nacional de las Artes en el año 2011 (en el área de letras) y su “Proyecto Cuentacuenteando” fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA en el 2013. Fue coordinador del Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” (CABA) y director del 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de Mendoza. Invitado de la 34° a la 43° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (La Rural) y de la 18° a la 27° Feria del Libro Infantil por la Fundación El Libro. Se desempeña al mismo tiempo como docente de teatro, narración oral y oratoria en el ámbito público y privado. En televisión participó en programas como “Signos”, “Señores papis” y “Contra las cuerdas”. También forma parte desde el 2009 del staff de comediantes del teatro “El Bululú”. Estudia Terapia Corporal Bioenergética en la Bioescuela (Bs. As).
Para la inscripción se solicita a los alumnos una seña del 50% mediante depósito bancario.
lunes, 27 de noviembre de 2017
Taller intensivo de clínica de cuentos.
Para
narradorxs con experiencia previa.
Trabajaremos a
partir de los cuentos que los asistentes traigan.
Día: sábado 2 de diciembre.
Hora: 11 a 13 hs.
Duración: 2 horas.
Grupo reducido.
Intercambio: $350.
Ejes del trabajo:
- Uso de los
signos visuales, auditivos y cinestésicos.
- Puesta en
escena.
- Línea de
pensamientos del narrador y el espectador.
- Reactualización
del cuento a partir del presente enunciativo.
Docente: Juan Ignacio Jafella
Licenciado en Actuación en la Universidad Nacional de las Artes
(UNA).Se especializa en oratoria y narración oral escénica. Comenzó sus
primeros talleres de teatro a la edad de 5 años. Participó en “The 6th
International Theatre Academy Award (Acting Award)” en la Academia Central de Drama
de Beijing (China). Obtuvo premios literarios, beca del Fondo Nacional de las
Artes (en el área de letras) y su “Proyecto Cuentacuenteando” fue declarado de
Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA. Fue
coordinador del Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” y
director del 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de
Mendoza. Invitado de la 34° a la 43° edición de la Feria Internacional del
Libro de Buenos Aires (La Rural) y de la 18° a la 27° Feria del Libro Infantil
por la Fundación El Libro. Se desempeña al mismo tiempo como docente en el
ámbito público y privado. En televisión participó en programas como “Signos”,
“Señores papis” y “Contra las cuerdas”. Estudia Terapia Corporal Bioenergética
en la Bioescuela (Bs. As).
Para
narradorxs con experiencia previa.
Trabajaremos a
partir de los cuentos que los asistentes traigan.
Día: sábado 2 de diciembre.
Hora: 11 a 13 hs.
Duración: 2 horas.
Grupo reducido.
Intercambio: $350.
Ejes del trabajo:
- Uso de los
signos visuales, auditivos y cinestésicos.
- Puesta en
escena.
- Línea de
pensamientos del narrador y el espectador.
- Reactualización
del cuento a partir del presente enunciativo.
Docente: Juan Ignacio Jafella
Licenciado en Actuación en la Universidad Nacional de las Artes
(UNA).Se especializa en oratoria y narración oral escénica. Comenzó sus
primeros talleres de teatro a la edad de 5 años. Participó en “The 6th
International Theatre Academy Award (Acting Award)” en la Academia Central de Drama
de Beijing (China). Obtuvo premios literarios, beca del Fondo Nacional de las
Artes (en el área de letras) y su “Proyecto Cuentacuenteando” fue declarado de
Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA. Fue
coordinador del Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” y
director del 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de
Mendoza. Invitado de la 34° a la 43° edición de la Feria Internacional del
Libro de Buenos Aires (La Rural) y de la 18° a la 27° Feria del Libro Infantil
por la Fundación El Libro. Se desempeña al mismo tiempo como docente en el
ámbito público y privado. En televisión participó en programas como “Signos”,
“Señores papis” y “Contra las cuerdas”. Estudia Terapia Corporal Bioenergética
en la Bioescuela (Bs. As).
martes, 24 de octubre de 2017
Taller breve de oratoria y narración oral.
Temas a desarrollar:
-Autoconocimiento y expresión.
-Estrategias para hablar en público.
-Decir y adaptar un texto.
- Narración de un cuento de autor.
SÁBADOS 4 Y 25 DE NOVIEMBRE DE 11 A 13 HS.
INSCRIPCIONES: juanjafella@gmail.com o al 1136456723
Lugar: Paraná 446 (zona Teatro San Martín. Corrientes a 4 cuadras del obelisco)
Valor: $600.
CUPOS LIMITADOS
Docente:
Juan Ignacio Jafella
Licenciado en Actuación en la Universidad Nacional de las Artes (UNA).Se especializa en oratoria y narración escénica. Comenzó sus primeros talleres de teatro a la edad de 5 años. Participó en “The 6th International Theatre Academy Award (Acting Award)” en la Academia Central de Drama de Beijing (China). Obtuvo premios literarios, beca del Fondo Nacional de las Artes (en el área de letras) y su “Proyecto Cuentacuenteando” fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA. Fue coordinador del Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” y director del 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de Mendoza. Invitado de la 34° a la 43° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (La Rural) y de la 18° a la 27° Feria del Libro Infantil por la Fundación El Libro. Se desempeña al mismo tiempo como docente en el ámbito público y privado. En televisión participó en programas como “Signos”, “Señores papis” y “Contra las cuerdas”. Actualmente estudia Terapia Corporal Bioenergética en la Bioescuela (Bs. As).
Juan Ignacio Jafella
Licenciado en Actuación en la Universidad Nacional de las Artes (UNA).Se especializa en oratoria y narración escénica. Comenzó sus primeros talleres de teatro a la edad de 5 años. Participó en “The 6th International Theatre Academy Award (Acting Award)” en la Academia Central de Drama de Beijing (China). Obtuvo premios literarios, beca del Fondo Nacional de las Artes (en el área de letras) y su “Proyecto Cuentacuenteando” fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación de la Nación y de la CABA. Fue coordinador del Festival Internacional de Cuentacuentos “Palabra mía” y director del 1° Festival Internacional "Pa`Labrar" en la provincia de Mendoza. Invitado de la 34° a la 43° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (La Rural) y de la 18° a la 27° Feria del Libro Infantil por la Fundación El Libro. Se desempeña al mismo tiempo como docente en el ámbito público y privado. En televisión participó en programas como “Signos”, “Señores papis” y “Contra las cuerdas”. Actualmente estudia Terapia Corporal Bioenergética en la Bioescuela (Bs. As).
sábado, 7 de octubre de 2017
viernes, 15 de septiembre de 2017
Capacitación en Instituto Divina Providencia
EMI (Espacio de Mejora Intitucional) Instituto Divina Providencia.
Taller "Cuento y performance". Con Juan Ignacio Jafella. Niveles Inicial y Primario.
Gracias a todas las profes por su presencia en el taller, tanto del cuerpo como del alma. Es un signo de la calidad educativa de la institución el contar con docentes que se animan a jugar con sus compañeras, a imaginar y ponerlo en palabras. Gracias nuevamente por la invitación y la confianza.
domingo, 6 de agosto de 2017
Sobre la adaptación a la oralidad
Sobre la
adaptación a la oralidad
Por Juan Ignacio Jafella
No es lo
mismo decir algo por escrito que decirlo oralmente. La adaptación parte de un
texto para llegar a un discurso oral, lo cual produce una confluencia de
lenguajes. El mismo tiene la capacidad de ser analizado, como el texto, pero es
más complejo porque además de las palabras se ponen en juego entonaciones,
intensiones, movimientos, competencias auditivas, visuales, cinestésicas,
etc. La presencia física de un orador también implica su mayor o menor
carisma (lo que llaman "ángel" o “don de gente”) y de parte del que
lo escucha una mayor o menor identificación con el mismo. En el discurso oral
está mucho más presente la emoción.
Ésto que se genera a partir de un texto escrito siempre va a ser, aunque se repita, un nuevo material. Y van a haber muchas versiones orales ya que la adaptación es realizada desde un presente de la enunciación (aquí y ahora) que hace que el hablante y el receptor siempre estén en otro lugar.
Ésto que se genera a partir de un texto escrito siempre va a ser, aunque se repita, un nuevo material. Y van a haber muchas versiones orales ya que la adaptación es realizada desde un presente de la enunciación (aquí y ahora) que hace que el hablante y el receptor siempre estén en otro lugar.
En el
caso de la narración oral, la modificación del material se hace absolutamente
necesaria. El papel admite un tiempo y una comunicación individual que la
oralidad -por su aspecto social - no lo permite. Tanto los oradores como los
narradores sabemos que luchamos contra la distracción del que nos atiende.
Entonces, se cambia lo que se dice en primer lugar porque cambia el
soporte.
Me remito a una breve genealogía.
En un
período pre-moderno[1],
las historias venían de un lenguaje oral y por lo tanto, había tantas
variaciones como gente las contara. Lo que hizo la literatura romántica fue
recopilarlas, cristalizando una versión de la historia (por ejemplo, el “Pulgarcito”
de Perrault y el de los hermanos Grimm). Los cuentos estaban supeditados a la
educación moral de los niños, lo principal del cuento era su mensaje.
Éste solía confundirse con la esencia
del relato. De allí vienen las moralejas
que subrayan una interpretación unidireccional de la historia.
En la modernidad se generó un avance técnico y científico, pero a la vez podemos decir que la humanidad se volvió loca. El marxismo (representado en las artes escénicas por Bertolt Brecht) inauguró el constructivismo: una manera de desglosar la obra de arte en un espacio y un tiempo. Así surgen las adaptaciones. Tras el período romántico (en el que se estudiaba la biografía del autor para interpretar sus relatos) la modernidad hizo entrar en juego la habilidad de un creador escénico por despedazar un texto y luego analogar sus procedimientos en otro formato. En ese despedazamiento de la obra de arte, se piensa que toda obra es resultado de un momento particular (social, cultural y regional) así que el adaptador optó por estudiar el contexto social e histórico de la producción literaria antes de hacer una versión escénica u oral.
Entre los procedimientos que se pueden homologar del campo literario al escénico, encontramos estructuras sintácticas, estilos, recursos poéticos y narrativos. Y a partir del estudio social se infiere lo que pudo haber querido hacer el autor en un determinado momento para un determinado público.[2] Pero la esencia de la obra ya no está claramente definida. En todo caso, sólo para seguir reflexionando, podemos decir que la misma permanece en todos los procedimientos que ese artista escénico interpreta del texto literario e intenta homologar. Éste trabajo puede ser tanto racional como intuituvo, si bien podemos conjeturar que en el arte no hay una diferencia clara entre éstos dos términos.
Si el
mensaje no es la esencia del cuento,
hoy podemos volver a escuchar los relatos tradicionales como por primera vez, haciendo
interpretaciones nuevas, dándonos la libertad de cambiar la historia, ya que su
riqueza está en la capacidad de producir nuevos significados (tanto para el que
los cuenta como para el que escucha).[3]
Desde un
punto de vista actual podemos decir que la adaptación de un texto siempre va a
estar supeditada a la intención que el orador, educador o artista escénico
pretenda generar con su discurso. Acción que él/la hablante intentará ejercer
en sus interlocutores. Por esto creo que lo que nos caracteriza en ésta época
son las versiones libres, que incluyen intertextualidades y personajes o mitos
ancestrales. Hoy el arte cuenta con un bagaje histórico de experiencias (al
menos documentadas) que le permiten generar su propio discurso.
Pero por otro lado aparecen dificultades nuevas a las que nos tenemos que enfrentar como el manejo de los tiempos (ya que la fragmentación de la atención de parte del público receptor suele ser cada vez mayor) y la ausencia de sentido que se da por la falta de referentes directos. (Son cada vez menos las experiencias vitales que tenemos, cada vez más mediadas por internet y las TICs; la palabra “bosque” en la mayoría remite más a uno visto en pantalla que a uno vivenciado.)
Pero por otro lado aparecen dificultades nuevas a las que nos tenemos que enfrentar como el manejo de los tiempos (ya que la fragmentación de la atención de parte del público receptor suele ser cada vez mayor) y la ausencia de sentido que se da por la falta de referentes directos. (Son cada vez menos las experiencias vitales que tenemos, cada vez más mediadas por internet y las TICs; la palabra “bosque” en la mayoría remite más a uno visto en pantalla que a uno vivenciado.)
Hoy día
el sentido del discurso oral se construye en todos los lenguajes que
intervienen en él (los cuales llegan al espectador a partir de los 5 sentidos)
y las oradoras/narradoras/actrices/docentes tienen que apuntar mucho más a la
emocionalidad del interlocutor. Para esto, es necesario que investiguemos en nosotros
mismos y concienticemos todos los recursos que disponemos (internos y externos)
para apropiarnos de una historia y contarla a través de nuestra voz, nuestros
gestos y nuestra intención.
Revisado el 23-12-17
Juan
Ignacio Jafella
juanjafella@gmail.com
[1]
Consideraré modernidad en literatura el siglo XX, en especial a partir de la
novela “Ulises” de James Joyce
[2] Me
refiero al concepto de performatividad
del lenguaje como lo describe Austin en
“Cómo hacer cosas con palabras” (1962)
[3] Me
remito al trabajo de Bruno Bettelheim “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”
(1976)
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